IMPAR restaurante

PLACERES PARA EL PALADAR

Empezamos septiembre, ese mes que siempre tiene pequeños grandes cambios.
Se acaban las vacaciones, empieza la rutina, el "cole", también es un mes de propósitos, volver al gimnasio, hacer dieta, leer ese libro que siempre se queda en la mesita de noche o probar cosas nuevas.
Para nosotras siempre es un mes de celebración!!! 🙂 y esta vez la celebración ha sido conseguir 1K de visualizaciones en uno de nuestros videos de YOUTUBE.

Por eso, nos hemos querido dar un homenaje e ir a comer al IMPAR

El IMPAR es uno de los 5 espacios gastronómicos que ofrece el renovado hotel SOFIA.

RESTAURANTE IMPAR

Una gran puerta, para entrar a un gran espacio.  Una bonita barra para tomar algo, y un salón dividido en diferentes espacios por unos preciosos biombos de cerámica creando un mosaico abstracto.

Muy luminoso,  con una decoración aparentemente sencilla, pero muy estudiada y precisa. Todo en su lugar. A nuestro parecer es un concepto general de "menos es más" o por lo menos esa es la sensación que nos dio. Y donde se cuidan mucho los detalles.

Nada más entrar, el servicio es genial, atento, agradable, con simpatía y lo que más nos gustó, sin ningún tipo de prejuicio.

Esto lo comentamos, ya que nosotras no somos de vestir de una determinada manera. Quiere decir que quizás a primera vista, y como ya nos ha pasado en otros restaurantes de esa "clase", nos han pre juzgado pensado que por ir en vaqueros y camiseta y con una mochila y no un Michael Kors, no vamos a entender de cocina y/o no vamos a tener dinero para pagar la cuenta.

En este caso, para nada fue así. Nos trataron con simpatía y amabilidad y exactamente igual que al resto de comensales que luego llegaron.

Nos recomendaron y estuvieron atentos a lo largo de toda la comida, sin ser muy agobientes ni interrumpir como en otros lugares.

 Personalmente me encanto la carta, el hilo conductor y guionizado de jugar con los números ( impares evidentemente) y que te sacan una sonrisa cuando te das cuenta que... "es cierto..."

MENÚ

Gambas fritas a la andaluza, y un ceviche de corvina con coco y aguacate.

Las gambas están riquísimas. Puedes comerlas todas, de la cabeza a la cola. El crujiente perfecto y el sabor intenso a gamba. Realmente lo que se espera cuando se piden gambas. Que sepan a gambas, a mar... y no comer solo rebozado... En cuanto al ceviche, realmente nos quedamos sin palabras.

Hace poco más de un año estuvimos viajando por Yucatán y Quintana Roo, una de nuestras primeras comidas fue ceviche de pargo en el mercado Holbox. Nos encantó y desde entonces no habíamos conseguido probar nada parecido. El del IMPAR, consiguió trasladarnos de nuevo a México.

En definitiva, preparan un riquísimo ceviche de corvina decorado con elotes.

Pequeña puntualización... el ceviche como muchas otras comidas populares, tiene sus pequeños matices y diferentes versiones según su lugar de preparación. Recordar que el ceviche peruano es considerado patrimonio cultural y su preparación e ingredientes es algo distinta. 

Ceviche de corvina con coco y aguacate.

También pedimos para picar una Gyoza de cerdo y langostino.

En ningún sitio habíamos visto la mezcla de carne y marisco en la misma gyoza, así que pensamos que sería interesante. Cuál fue nuestra sorpresa, el cerdo era un jamón 🙂 y la mezcla era muy buena. El sabor excato tanto de jamón como de langostinios como de las verduras que los acompañaban. Un bocado realmente sorprendente.

Gyoza de cerdo y langostinos

Como segundo y también para compartir, y para probar lo "clásico" pedimos una paletilla de cordero lechal asada a la segoviana.

El sabor casero y la carne melosa que esperas encontrar cuando pides lechal asado.

La guarnición de patatas muy suaves y sabrosas.

Si tuviera que poner un pero, para mi gusto la piel poco crujiente, pero, para gustos, colores.

Media paletilla de cordero

POSTRES

Y en este punto ya tocan los postres... pedimos una crema catalana y un cremoso de chocolate 70% pan, aceite de oliva y sal.

Lo mejor es probarlos...

Sin duda os recomendamos encarecidamente que lo probéis.  Aunque las raciones a simple vista puedan parecer pequeñas, no lo son. Nosotras somos de comer ( mucho y bien) y no nos quedamos con hambre, de echo no pudimos acabar el postre.

Así que sin duda volveremos, porque nos quedaron pendientes algunos platos como:

Burratina con tagliata de calabacín y pistachos

Chuletón de vaca vieja con patata ahumada

Tarta de queso con helado de fresones

entre otros...

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